- El Colegio Fonseca acogerá este viernes, a las 22:30 horas, la obra de Lope de Vega, con una propuesta que trae vigencia de los clásicos y el poder transformador del amor en la obra del escritor
Así lo cuenta Carolina Rubio, la actriz encargada de dar vida a Finea, la protagonista de la obra. Rubio destaca que el público se encontrará con «una obra del Siglo de Oro con mucha actualidad», en la que se reflexiona sobre cómo el conocimiento y los sentimientos pueden cambiar profundamente a las personas. «Habla de la identidad del ser humano y de ese poder de transformación gracias al amor», subraya.
Sin embargo, esa dificultad se convierte también en una de sus mayores virtudes. El lenguaje de Lope, lleno de metáforas e imágenes, permite a los actores explorar emociones intensas y conectar con el público. «Tiene algo muy poderoso, que te lleva y te llena», afirma.
Aunque escrita hace siglos, ‘La dama boba’ mantiene una base universal «muy vigente» que sigue resonando hoy. La adaptación actual ha trabajado para acercar el texto al espectador contemporáneo, revisando algunos pasajes que podían resultar alejados de la sensibilidad actual. «El verso está colocado en un lugar cotidiano, los personajes están muy humanizados y eso facilita que el público conecte», destacan desde el equipo, asegurando que trata temas tan universales como la concepción del amor: «El amor es algo universal, trasciende los siglos, las épocas y es lo que mueve al ser humano», apunta la actriz.
Uno de los grandes atractivos de la obra es su protagonista. Finea, tradicionalmente vista como un personaje ingenuo, se presenta como una figura compleja. «Creo que es una persona muy inteligente, con un mundo interior fascinante y una gran capacidad para saber lo que quiere», explica la actriz. Su evolución a lo largo de la obra, impulsada por el amor y el deseo de aprender, se convierte en el eje central de la historia. Un proceso que, según la intérprete, no se aleja del espectador actual: «Todos, en algún momento, adoptamos identidades que no nos corresponden y dejamos de mostrarnos como somos».
La llegada de ‘La dama boba’ a Salamanca añade un valor simbólico a la representación. Para el equipo, actuar fuera de Madrid y en espacios con tanta historia supone «una suerte y un privilegio». «Tenemos muchas ganas de encontrarnos con el público salmantino», reconocen.
Más allá del entretenimiento, la obra lanza una invitación clara al espectador: atreverse a ser uno mismo. «Nos gustaría que el público se quedara con la idea de ocupar lugares no habituales para poder ser quienes realmente somos», concluye la protagonista.

