Una familia necesita, a cualquier precio, arreglar sus problemas acumulados. La pareja ha asumido que solos ya no pueden y hará todo lo que sea necesario para que alguien venga y los resuelva.
No tienen dinero para psicólogos, ni trabajo, ni tiempo, ni energía, ni herramientas para arreglar los líos que han acumulado con los años y los hijos. Pero sus hijos necesitan ayuda y ellos ya no saben que hacer. A la desesperada llaman a la Super Nanny de la tele, sólo falta que venga con su varita mágica.