Crítica de ‘La dama boba’: Amor a toda velocidad

la-dama-boba-amor-a-toda-velocidad-huelva24com la dama boba de lope de vega Texto: Lope de Vega Versión: Xus de la Cruz Dirección: Josep Maria Mestres Reparto: Joaquín Notario, Carolina Rubio, Silvana Navas, Carlos Serrano, Pablo Béjar, Markos Marín, Concha Delgado, Víctor de la Fuente y Alberto Granados
Por Bernardo Romero (huelva24.com)

Presenta un ritmo tal la función pergeñada por Mestres, que los interludios musicales, aun sonando a todo gas, parecen ser descansos, silencios para que el espectador vaya reflexionando sobre el amor como poderoso brebaje capaz de volver al cuerdo tonto, que eso ya es sabido, y al bobo la mar de sesudo y perspicaz. O como en este caso, a la boba Carolina Rubio en sapientísima actriz que regala al público su lograda vis cómica, a medio camino entre lo entrañable y lo cómplice.

De hecho, entre Lope y Xus de la Cruz, la autora de la versión que ha dirigido Mestres, son capaces de sacar sonrisas a tutiplén con el patrocinio de la Rubio, pero también de Joaquín Notario, introductor de la pieza y sus pormenores, de lo que enseña el amor, o de lo que consigue ese deseo de posesión de lo bello, según Liseo, un Pablo Béjar al que no hace ni dos meses siquiera lo pudimos disfrutar en el Gran Teatro con Panorama desde el puente, la obra de Miller, donde como ocurre con esta celebrada pieza de Lope, se ofrece una obra coral en la que el público no es que se interese por la trama, sino que hasta acaba siendo parte de ella. Toma partido. De ahí sus exclamaciones y sus risas siempre al compás de la función.

Sorprende el vestuario, muy divertido y aparentemente puro desorden. Desde el más serio y formal de Nise, Silvia Navas, al desenfado del atuendo de la dicha Finea o el riguroso luto de Laurencio, Carlos Serrano. En el caso de Markos Marín, Concha Delgado o Víctor de la Fuente, los distintos atuendos, todos de Gabriela Salaberri, marchan como sus papeles, diversos y formando parte de la pieza, describiendo a los personajes. Y si acertado es el vestuario, la iluminación y la escenografía no pueden ser más acertados, desde lo simple se pueden hacer cosas formidables.

Y ante tanto acierto querríamos dejar para el final lo bien dicho del verso, sobre todo teniendo en cuenta que se pasan volando las dos horas que dura la función, nada menos. Aunque ya hacíamos mención a los interludios acelerados que dan un respiro al espectador. Baile y musiqueli de la buena compuesta e interpretada por Alberto Granados, que como todos en el escenario no para de actuar ni cuando parece que está en su rincón fuera de escena, revisando algún papel o arreglando algo de su instrumental.

Lo de no parar de actuar, y ya acabamos, es lo que podría definir el acierto de este Lope en manos de Mestres. Los actores no paran un momento, esté el verso en sus labios o no, incluso desde antes de iniciarse la función, algo que parece que se está poniendo de moda, ya andan dejándose ver por el público, al que ya empiezan a engatusar. Y engatusar también es teatro. No paran de actuar y lo hacen todos la mar de bien. Una dama a todo ritmo que resultó al fin que de boba tenía bien poco.

Así que en estos tiempos en los que se rinde un culto exacerbado a las bobas inteligencias artificiales, algoritmos que bien simples que son, don Lope de Vega y Carpio, el Fénix de los ingenios, sigue estando de plena actualidad. Igual no hemos cambiado tanto y el amor sigue pudiendo con todo, incluso con las miserias que cantara otro grande de nuestro áureo siglo, aquel que reconocía lo del poderoso caballero.

Ficha técnica
La dama boba, de Lope de Vega en versión de Xus de la Cruz.
Dirección: Josep María Mestres.
Ayudante de dirección y coreografía: Andoni Larrabeiti.
Música original y espacio sonoro: Alberto Granados.
Vestuario: Gabriela Salaverri.
Escenografía: Clara Notari.
Asesora de verso: Pepa Pedroche.
Iluminación: Juanjo Llorens.
Intérpretes: Joaquín Notario, Carolina Rubio, Silvana Navas, Carlos Serrano, Pablo Béjar, Markos Marín, Concha Delgado, Víctor de la Fuente y Alberto Granados.

Alcazaba de los Guzmanes del castillo de Niebla. Aforo: 900 localidades, agotado todo el papel. 15 de agosto, 2026. Teatro accesible. Ludoteca-guardería al servicio de los espectadores. Agradable noche de teatro con muy buen ambiente en las gradas y en el parte meteorológico.